septiembre 23, 2005

Sobre la "Belleza"

Otro de los temas, de los cuales al tratarlo y estudiarlo me a dificultado entenderlo es el de la belleza, por no decir mas, quizá sea por como lo explica el catedrático, pretenderé escribir sobre lo que he entendido…

(el libro leído es el de “Estética” de Maria Antonia Labrada).

Pensar en la belleza conlleva a registrar en la historia una posible definición en la cual los griegos (otra vez y como siempre, pero fueron muy listos estos chatos) obtuvieron dos posturas diferentes, y en las cuales aún se debaten autores modernos, es importante aclarar como primero que es en la contemplación donde se nos revela la belleza.

Una postura es platónica, la cual dice que la percepción de la belleza es una manera de superar la insuficiencia o limitación de la inteligencia para hacerse cargo de la realidad. Esta insuficiencia del lógos es salvada por la potencia manifestativa que como absoluto bien apela a la voluntad, así es que el amor que la belleza despierta supera las visiones parciales y limitadas de la realidad-

La otra postura aristotélica afirma que la verdad, que se alcanza mediante operaciones racionales o del lógos puede aparecer con la plenitud característica del bien, y con esplendor, diciendo así que se puede aparecer como bella, atractiva o amable, aquí además dice esta postura que la inteligencia o la actividad intelectual teórica es la forma de vida mas alta y de felicidad.

La autora también propone que estas dos posturas permanecen aun en pugna, y es en la cualidad de cada pensador moderno o clásico de cómo entiende la manifestación propia de la belleza que lo lleva a inclinarse por una de estas dos posturas.

Es pues, en una tradición platónica que se considera la belleza como lo atractivo sin más, es decir, como lo bueno, en la tradición aristotélica la belleza se entiende como una manifestación esplendorosa o buena de la verdad.

Como sea las dos posturas afirman algo en común y es que tiene que ver con el bien, lo bello atrae y a tal grado que hasta afecta a la persona y no lo deja indiferente, en ese “impacto” o manera en que la belleza no lo deja indiferente a uno es lo primero que señalan los filósofos, Platón lo describe en un termino de “entusiasmo” y Aristóteles en un termino de “catarsis”, en lo dos casos se trata de una conmoción que lo afecta en sus acciones específicamente humanas.

El papel que toma de decisivo la percepción de la belleza es la relación que otorga entre belleza y vida, porque si bien la vida ya esta dada lo difícil es darle un rumbo a la vida, hacia donde dirigirse, orientarse en algún lado, como bien dijesen los griegos ·”vivir no es necesario, navegar si” y la belleza tiene que ver con ese rumbo, con el sentido de “vivir”. Si la belleza es algo por lo que merece la pena morir, a lo mejor es porque sin ella la vida no tenga mucho sentido.

septiembre 22, 2005

¿Qué es lo bueno?

Desde que el hombre se conformo en sociedad o quizá cuando empezó a agruparse en cuevas resguardándose de las inclemencias del tiempo se inicio a conformar en grupos, para así actuar en sociedad, como en la necesidad de ser un “ser” político (según Aristóteles) se vio en la necesidad de interactuar en sociedad para expresar su imaginación, su manera de ver el mundo.

Y quizá el bien radique en una esfera de lo que resguarde el bien del grupo, defendiendo postulados primordiales de conservación de especie, como el del mandamiento “No mataras” reglas de inclusión social que indiquen al grupo un grado de comportamiento común que lo ayude a convivir cordialmente, pero incluso ahí, la individualidad del grupo se presta a consideraciones, o a justificaciones por distintos sucesos que puedan acontecer en una conducta llamada “mala”, como es el caso del verdugo que ejecuta a un sentenciado (el cual fue vencido en juicio por los tribunales del pueblo) o el esposo celoso que se guía por sus emociones y perdiendo el juicio realiza una venganza emotiva, o incluso la guerra, en esos casos la misma sociedad comulga y como que justifica la misma maldad que ha sentenciado (lo malo como contrario de bueno).

En nuestro catolicismo inculcado por el devenir histórico que nos ha tocado vivir, nos enseñaron que al inicio todo era “bueno” que de fácil el hombre vivía en una felicidad completa, pues ya tenia un criterio establecido y enfocado hacia el bien, pero una vez se comiera la fruta del árbol del bien y el mal le vino su propia consideración de lo que era bueno y malo, como que incluso, el hombre ajeno a Dios era posible que apreciara en libertad total su juicio de lo que es bueno o malo, la Biblia nos enseña en los diez mandamientos mandatos para tener un juicio sobre lo bueno que agrada a un Dios vengativo, aunque también, muy solapadamente nos inculca un sentido de culpa por aquello que cometamos como malo, llamándolo “pecado” es en cierta manera como la creación de un mito que entorpece el desarrollo del hombre.

Según la cultura inventora del termino “Homo sapiens” y como afirmara Platón y Aristóteles, lo bueno es bello, radica en otro tiento de cómo ver las cosas, porque es en los griegos donde se inicia con una originalidad de pensamiento, para Platón lo bueno es bello, y los fines que finalicen en belleza son por consecuencia buenos, habría que aspirar a la búsqueda de la belleza para que todas las consecuencias sucedidas fueran buenas, pero de esto se intuye de que hay cosas que son feas y aun solo por que lo sean no son categoría de que sea malo (ahí hay que tener cuidado), por ejemplo el abono es bueno para las flores e incluso las ayuda a su desarrollo, mas no para el hombre, el alfalfa es buena para las vacas pero para el hombre no es comestible, por lo tanto este criterio puede viciarse y tomarse a mal interpretarse.

En esas contradicciones es donde se inicia a caer en un relativismo de lo que sea bueno, donde el juicio se pueda perder y asignar de que lo que es bueno es diferente para cada persona, como si esta medida de que es lo bueno no pueda tender a una pauta objetiva, aunque aquí habría que verlo bajo el punto ético y siempre preguntarse ¿Es esto lo que debería de ser?

No podemos afirmar de que el bien o lo que es bueno dependa del ser, pues cada ser valoriza las cosas en diferente escala, cada persona adquiere un juicio particular de cómo valorar cada cosa, eso es innato en una persona libre, porque también se ha dado el error en la historia de participar en sociedades que restrinjan la libertad por considerar postulados que a los ojos “de los llamados lideres” son buenos y deban seguirse por criterio de historicidad, autoridad o Fe, debe de existir siempre un punto donde se pueda aflojar la válvula de la moralidad (por criterio propio) y los valores se cambien por los nuevos tiempos que se recorran, no se puede preservar la misma barca de valores en el río que siempre cambia su devenir, eso porque a veces el río se vuelve turbulento o calmo.

Lo que sea bueno entonces esta sujeto también al influjo del desarrollo de la sociedad, por lo que ha esto respecta es indispensable luchar porque no todo lo que nos envuelva se transforme en un bien comercial (como nos pasa en nuestros tiempos actuales), no es posible considerar cada cosa del mundo en un valor comercial, por lo que el juicio de lo que sea bueno debe buscarse valorar en diferentes escalas (como el de la belleza, rescatando lo enseñado por los griegos).

Otra cosa a tomar en cuenta es que lo bueno considera a llevar en la vida un equilibrio en las cosas, en veces como una renuncia de las aflicciones de los sentidos, pues si se accede a llevar una vida “hedonista” y complacer cada impulso sensitivo se volverá el cuerpo en una cárcel de aflicciones o enfermedades, como si la preservación del cuerpo sea también: “respetarlo y no caer en los excesos que conlleven a enfermarlo o desgastarlo”, los griegos son un buen ejemplo de esa conducta que se ha perdido, por ejemplo si sabemos que algo no es bueno para el cuerpo no deberíamos de hacerlo (los griegos no lo harían, y hasta no considerarían a una persona sabia el que lo realice) otra forma de decirlo seria: “si se que fumar me causa cáncer y el cáncer me mata, entonces es malo, aunque sin duda, el fumar me provoca placer (o estúpidamente hasta me da una imagen de estereotipo “cool” en la sociedad) y como me “gusta” fumar entonces lo hago (aún a sabiendas de que es malo, doblemente ignorante).

Incluso en el hedonismo se pervierte el mismo sentido de la vida, pues no se llega mas que a un egoísmo individualizado sin importar mas lo que me cause placer, pero si también se insiste en una vida monástica se llega a un total desperdicio de las capacidades brindadas por la naturaleza, la cual en la creación del mundo no puede considerarse como mala, ¿Sino como buena? ¿Es necesario categorizar como bueno o malo a los agentes externos que envuelvan al hombre? Porque es bien acertado afirmar que ha sido el mismismo hombre el que ha postulado lo que es bueno o malo, por mucho que digan los religiosos que ha sido Dios, siempre hubo un hombre que cargo y “bajo” las piedras escritas por el dedo de Dios, un hombre que dijese, esto me lo dio Dios, o me lo dijo Dios, (como que Dios no le habla a la sociedad, siempre escoge a un hombre o a un grupo de hombres para dar su juicio de las cosas).

Lo bueno o la conducta que de bien se realice conduce siempre a la construcción de algo, como que si conservar una conducta buena y en sintonía de lo que debería ser nos conduce a una senda de felicidad, pues es muy cierto que lo primordial a aspirar en cada humano debiera ser la felicidad.

Y es bien experimentado que cuando se practica lo bueno nos contagia una sonrisa que fácilmente la identificamos como “felicidad” deseando siempre regresar a ese estado y permanecer como Adán en el paraíso, en una completa y lograda “felicidad” alcanzada por lo bueno.

Debería pues valorizarse cada cosa más, por el efecto de lo que más bueno sea.

septiembre 20, 2005

El mito creacionista del hombre.

De esta antropología se le debe a los ambientes deístas (judíos y cristianos) haber explicado lo que es el hombre bajo una creencia, mas que en una explicación de carácter de ciencia o filosofía, lo cual induce a pensar que si el hombre es como lo dice ser este mito no compete a la filosofía ni a la ciencia indagar en explicaciones (aunque luego fervientes religiosos se dediquen a juntar explicaciones que conlleven a pensar en algunas relaciones).

Todo esto es, que lo que significa “hombre” adquiere una notación de Fe religiosa y condecora al hombre que se deba a creer que proviene de una pareja primitiva, expulsada de un estado paradisíaco por la seducción de un ángel caído (que por cierto fue creado o es hijo del mismo autor del hombre).

Para el cristianismo hay una aceptación de las viejas escrituras judías, las cuales explican de manera narrativa como Dios hizo al hombre y su entorno, pero esta aceptación de creencias termina en un punto donde surge el “Mesías” ese ser que libera al pueblo y le otorga el mensaje del Padre, aunque ambos credos deístas se discuten en este punto, ambos credos esperan aún a ese ser “psicoanalítico”.

Scheler lo define así: “No ha llegado el gran psicoanalítico de la historia, ese ser que libre y salve al hombre de la angustia de lo terrenal y lo cure no de la caída y del pecado que son mitos, sino de ese terror constitutivo, que es la raíz emocional instintiva del mundo de las ideas judeo-cristianas.”

Esta explicación de hombre por medio de creencia ha perpetuado en la cultura occidental una postura de poder e influencia sobre los hombres (mas de lo que el propio hombre sospecha o cree) debido a que la misma explicación de hombre se mezcle con raíces históricas en el contenido objetivo de esa Fe (es decir, esta tan enraizado como el sentimiento de dignidad humana, incluso en la figura; timbre de estimación de la autoconciencia humana).

Y debido a que es una explicación de “que es el hombre” de manera mitológica, sólo ofrece un preámbulo sobre el valor que hay que agregarle al hombre para que sea descubierto, y no para dudar de el, no para marchar a concretar puntos de partida donde se ofrezcan explicaciones del hombre que esten mas sintonizadas con su justa evolución de descubrimiento y conocimiento, Esta “Fe” de estos credos judíos y cristianos no ofrecen explicar mas, o al menos para un espíritu indagador sobre otras propiedades o características de que es el hombre.

Aceptar un conocimiento por creencia o por Fe es renunciar en parte a desear la búsqueda, es también acomodarse a no perseguir un concepto que lo llene de más significaciones que lo logren identificar por lo tanto es imperativo seguir agotando las definiciones.

El carácter de evidencia de la doctrina del “Homo Sapiens”

Casi en toda la antropología específicamente filosófica, desde Aristóteles hasta Kant y Hegel han permanecido cuatro puntos sobre la doctrina del hombre, esta posición acerca de la opinión del hombre merece registrar que son los griegos los responsables de abrir una separación entre el hombre y la animalidad.

Los cuatro puntos son:
a. Se otorga a la especie humana un “agente divino” que solo en esta especie se ha heredado para conocer el ser tal como es en si, y que la naturaleza no contiene subjetivamente.

b. Este agente es capaz de conocer el mundo, aunque así sea que sólo se lleve hacia una identificación ontológica.

c. Este “agente divino” identificado como “Logos”, razón humana (en Aristóteles como reino de las formas sustanciales) tiene poder y fuerza aún sin los instintos y sensibilidad (percepción, memoria) para realizar sus contenidos ideales.
d. Este agente permanece constante en la historia, en los pueblos y en las clases sociales.

En esos cuatro puntos coinciden, unánimes, aunque pese a las diferencias de cada postura filósofos como: Aristóteles, Santo Tomas de Aquino, Descartes, Spinoza, Leibniz y Kant.

Y esos cuatro puntos son tambien independientes de las concepciones dadas por posturas filosóficas posteriores a los griegos, pero no es hasta en el tomismo aristotélico que recibieron una fuerza histórica particular al fundirse íntimamente con la idea religiosa, tan así que llego a ser de preambula fidei para la teología, a toda esta evolución cabe preguntar ¿Por qué vías históricas se verifico esta fusión?

Cuando después los mundos del pensamiento dogmático dejaron de tener vigencia en la cultura occidental ¡La doctrina del homo sapiens quedo como única dominante! Y es que de ahí, por no acceder a indagar mas en la doctrina del Homo Sapiens (como valedera) ha tomado el carácter mas peligroso que una idea pueda tomar, el cual es:
"carácter de evidencia”.

septiembre 12, 2005

Orígenes del protestantismo

Después que la iglesia católica adquiriera su posición en Roma y que a tal unión se creara la figura de Iglesia y Estado como centro de poder político, le sucedieron varios siglos donde pregonaban esta unión, pero debido a que Roma anexaba varios pueblos, esta unión de pueblos con el tiempo claudico, también el sentido nacionalista de cada pueblo contribuyó a la separación del imperio.

Otra consecuencia, es que el hombre empezó a dudar de la tradición y a aventurarse en el camino de la innovación, incluso el sentimiento de desear mejorar la institución eclesiástica era hasta del mismismo Martín Lutero el cual afirmaría en sus días:

“Debemos aferrarnos a la Iglesia y ayudarla, porque la separación no ayudaría en nada”

Hasta mediados del siglo XX es posible emitir un artículo acerca de la Reforma, esto sin que el historiador se deba a defender una postura ideológica, ya que en aquellos tiempos un historiador protestante defendía que la Reforma era la base de lo mejor de la cristiandad en el mundo moderno.

Un autor católico afirmaría que la Reforma era la causa trágica del cisma religioso de Occidente, la fuente de la debilidad de la religión y la causa del incremento del ateismo, y si el historiador no fuese protestante o católico, su libro tendería a ser anticristiano o antieclesiastico, como se ve, hasta nuestros tiempos surge una próxima objetividad del suceso histórico conocido como “Reforma”.

Estas disputas o posiciones ideológicas no son de mayor interés en nuestros tiempos, mas, para el pueblo que secula su posición ambigua de no dudar o desconfiar de la religión, ¿La Fe entonces posiciona esta amnesia de no dudar, de no desconfiar de la palabra revelada de “Dios” a los hombres, y de los hombres a los siguientes hombres?

Pero regresando a los inicios de este movimiento histórico es imprescindible conocer los entornos socio-económicos en los cuales se debió la Reforma, en el siglo XV se desconocía el tamaño y forma de la tierra, el hemisferio occidental no existía, diciéndolo de otra forma; mapas de África y Asía, los confines de los limites desconocidos se les llamaba tierra donde habitaban seres mitológicos, dragones, grifos y demás invenciones humanas.

Dios gobernaba el mundo y el hombre era el centro de su creación, el centro del Universo, sentencia de esto era la constancia de que la Iglesia Católica Romana restringía todo esfuerzo del hombre por tratar de postular teorías comprobables sobre el Universo, un claro ejemplo de esta ceguera fue la obra de Galileo “Dialogo” donde presentaba una demostración de que la tierra giraba alrededor del Sol, argumento que no agrado al papa Urbano (a pesar de que Galileo lo demostraba) porque contradecía la capacidad del puesto del hombre en el universo, no basto mantener preso a Galileo para que se arrepintiera de la razón que lo condujo a tajante afirmación (valedera por cierto) sino que su obra permaneció censurada por 200 años y catalogada como libro prohibido en los cánones de la “Santa” Inquisición.

Las pocas leyes científicas eran siempre sujetas bajo un punto de vista hipotético, sin caer en la prepotencia (según la Iglesia) de demostrarlas y con mas razón si estas pretendían demostrar el movimiento de los cuerpos celestes o el cosmos. Esas eran sentencias que ya habían sido contestadas por los anteriores “Padres” de la Iglesia, los cuales no podían equivocarse.

La ciencia como la conocemos era una practica peligrosa en aquellos tiempos, de haberse seguido manteniéndose restringida, aun seguiríamos pensando como aquellos medievales.

La tierra en la que se vivía era el terreno de prueba (hablando de la edad media), la pauta y meta divina de la vida era la redención de los pecadores, para así hacerlos llegar al reino celestial que Adán y Eva habían perdido, la Iglesia pues, ayudaba al proceso de redención del hombre y era el único medio posible.

Además, dos siglos antes del siglo XV Europa era la consecuencia de una tierra enferma por el padecimiento de la guerra entre Inglaterra y Francia, la cual habían sostenido por más de 100 años, Inglaterra sufría la conspiración de sus nobles por la corona.

Los campesinos de Francia, Alemania e Inglaterra se sublevaban por mejores condiciones de vida y mayor libertad. Lo peor fue que los barcos trajesen de Oriente ratas enfermas, transmisoras de peste negra, surgieron plagas endémicas (porque no existían normas de Higiene básicas) el comercio languideció, los campos quedaron abandonados, las personas que no se morían por la peste se morían por hambre, las universidades se vaciaron y todo adelanto social e intelectual logrado era olvidado o superado por la superstición que la Iglesia pregonaba, aquella que decía:

“Es un castigo divino”

Esa superstición como el temor eran constantes en la vida medieval, el logro de la Iglesia para crear mas leales adeptos consistía en incentivar una vida humilde, sumisa pero “recta”, no por el deseo del paraíso, sino por evitar el temor al fuego del infierno, los diversos castigos, penas, tribulaciones que los eclesiales sabían con mucha maestría ejemplificar era para infligir temor a sus fieles, lo cual si lo lograron.

En esos tiempos el saber se inculcaba a golpes y castigos, los amos azotaban a sus siervos y aprendices, el asesinato se castigaba con la muerte en aceite hirviendo, a los traidores se les ahorcaba, la herejía se castigaba con la hoguera, la violencia y la representación en la plaza o parque era un mensaje para siempre hacerle recordar al pueblo la maldad de estos hombres.

Europa era todavía esencialmente agrícola, la vida se acomodaba al ciclo de las estaciones, los granos eran el alimento esencial, habían festividades que obedecían al cambio de estación con remembranzas de santos y personajes pasados. De toda esta concepción o cosmovisión que podamos imaginarnos nació Martín Lucero, nació en un mundo sumido de historias sombrías y fantasmales, pero también cabe mencionar que nació en el punto donde se iniciaba a tomarse la vida más pensante, empezaron a surgir personas que se cuestionaban sus creencias espirituales.

De esto cabe mencionar también que un Genoves logro el favor de una corte escéptica para conseguir comercializar con las “indias orientales” (mas tarde conocida como América) y en oriente al caer por el domino turco promovió la movilización de griegos eruditos hacia el occidente cristianos (los cuales influenciaron y fueron uno de los motivos por los cuales surgió el renacimiento).

Estas personas llevaban consigo la herencia de una antigüedad clásica, hasta el siglo XII se tropezaron con la conjetura de que existían discrepancias en la traducción de la Biblia por parte de San Jerónimo (Vulgata Latina) con los textos originales griegos.

A parte de estos otros descubrimientos también notaron que el revivir del conocimiento antiguo les traía una nueva actitud hacia el ser humano, “El logos” o la contribución del pensamiento griego que consistía en anteponer “la razón” a todo juicio, al desarrollo del conocer por medio de la razón era un medio nuevo e innovador para un pensamiento medieval que solo se conducía por “Fe”

Esto porque anteriormente los logros de la humanidad habían sido vistos como un reflejo de la voluntad divina y en cambio ahora se les consideraba de otra manera, se iniciaba a considerar la creencia de que Dios era accesible a la razón humana, aunque los hombres del siglo XV ya no estaban tan seguros de eso.

Pero el invento que produjera el inicio de un sentimiento de protesta hacia el estatus quo fue la imprenta, ya que, no solo propago el cristianismo, sino también las ideas paganas y seculares, las cuales iban llegando a una población que poco a poco aprendía a leer y escribir.

Hacia 1500 había en Europa 9 millones de libros, contrario ha lo que 50 años atrás existieron al menos 100,000 manuscritos hechos penosamente uno a uno.

Cuanta más gente leía, mas se propagaba las inquietudes de independencia, intercambio de ideas y criticas a la sociedad e iglesia.

Si bien es cierto que la Reforma no inicio solamente con el hecho de que Lutero protestara en la puerta de una Iglesia, se debió también al ambiente cultivado de gente deseante de cambiar y ayudar al desarrollo del hombre.